martes, 21 de junio de 2011

#chipeo 1

Una bofetada a mi orgullo fueron las palabras pronunciadas por un extraño “el que mucho abarca poco aprieta”, cuantas veces escuché decir esto, pero, nunca le di importancia hasta hace unos días.

Uno de mis locos profesores decidió que el fin de semana seria dedicado solo a su materia, así que dejo “más trabajo que de costumbre” entre estos la investigación y la realización de una exposición. Dicho trabajo fue asignado por grupos de 9 personas, pero al ver (según yo) el poco interés de mis compañeros y creyendo saber su actitud ante estas circunstancias decidí hacerlo todo sola – QUE ERROR-. Me creí la mujer maravilla que podía cumplir con mis compromisos cotidianos, divertirme un poco y hacer tremendo trabajo todo eso en 48 horas. Al principio todo bien, pero según se acercaba el momento de la entrega aumentaba mi estrés y aun peor me negaba a decir AUXILIO- QUE IDIOTA-.

Sorpresa me lleve cuando uno de mis compañeros me ofrece su ayuda y me reclama haberme tomado toda la responsabilidad. Yo de orgullosa dije NO, pero unas horas más tardes me tuve que tragar mi orgullo y pedir ayuda, lamentablemente ya cada quien tenía asuntos que hacer.
Al final quede decepcionada con mi trabajo, no fue digno de lo que sé que soy capaz de hacer, le quede mal a mis compañeros y sus notas se vieron afectadas por mi terquedad.

Lo peor de todo es que eso solo fue un llamado de atención a mi subconsciente. Últimamente mi vida esta de cabeza y no logro hacer nada bien como solía ser, pero me negaba a ver tal realidad, solo me exigía más, mas, mas.   Perdí el enfoque en lo que realmente es importante en este momento y simplemente me he involucrado en más de un proyecto a la vez –FATAL-.

Gracias a Dios un casi desconocido se atrevió a decirme esto en mi cara y he empezado a reestructurar mi tiempo y a dejar ir cosas que amo, pero no es el momento.


3 comentarios:

Unknown dijo...

mucha fuerza, es lo unico que necesitas para empezar desde cero. :)

Franciquito dijo...

Gracias!
Eso le pido a Dios cada mañana.

Anónimo dijo...

Jajajaja!!! He aprendido a no hacer eso! pase por lo mismo que tu y creeme! es mejor designar responsabilidades, atacar y amenazar!!! :)