Ganas de no sentir nada es lo que siento ahora. De no recordar ni un segundo lo vivido, de no desear que estés a mi lado, de no estar aquí pensando ahora en ti.
“No quieres oírme ja!!!!!, que casualidad yo tampoco a ti. No
necesito del sonido de tu voz, mis exigencias son otras en este momento y dudo
que las palabras sirvan para algo”.
Un error tras otro, un paso hacia adelante y dos hacia atrás, pero
basta ya, llegue al límite de lo irracional, ya mi locura por ti no existe más.
Por qué esperar caer hasta lo más profundo para poder alzar la
cabeza y decir basta, no lo sé, tal vez es solo una más de las fallas en mi
sistema, pero como escuche alguna vez “Nuestra mayor gloria no está en no caer
jamás, sino en levantarnos cada vez que caigamos" así que a alzar el vuelo
y empezar otra vez.
Tan solo me queda darte las gracias por la lección, por ensenarme
que cada día de la forma más extraña la vida me muestra que aún me falta mucho
por aprender, que el arrepentimiento no sirve de nada y la cabeza esta sobre mi
cuerpo como muestra de su jerarquía y a esta es a quien debo seguir.
Con un abrazo fuerte me despido y con los mejores deseos de que
algún día no te tengas que tragar tus palabras.
Lauram