miércoles, 22 de julio de 2009

Graaaaaaaaciiiiiiaaaaaasssssssssssss DIOS.


Gracias Señor TODO PODEROSO, solo eso te puedo decir, mi alegría es tan grande que mi mente se niega a pensar y dejar plasmada la razón de mi felicidad. Pero en este momento creo que solo estas líneas bastan, estas líneas de agradecimiento por no dejarme sola, por abrirme los ojos y mostrarme que solo necesito poner mis planes en tus manos para que todo salga bien, para de una vez entender que de mi depende una gran parte de mis éxitos, pero tú tienes la palabra final.
Gracias Diosito por hacerme tan feliz y ser tú la causa de un nuevo comienzo y del día más feliz de mi vida.

Graaaaaaaaaaaaaaaaciiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaaaaasssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


miércoles, 1 de julio de 2009

¿Quién Soy?


Hace 22 años llegué a este mundo, un 25 de mayo, a las 9:00 A.M. bueno eso dice mi madre yo no me acuerdo de eso.

Llegué cuando menos me esperaban, pues según mi padre él no podía tener hijos, pero ¡Taran! nací yo. Y aquí estoy como todo el mundo, viviendo una vida sin pedirla, pero agradecida con aquellos que me la dieron.

Mi madre es un chiste andante, de ella heredé mi buen humor. Es la persona más simpática y menos busca pleitos que conozco, siempre está ahí cuando más la necesito. Aunque en ciertos momentos se vuelve el ser humano menos comprensible sobre la tierra pues parece tener siempre un NO para mí al momento de solicitarle algo, pero aun así la amo.

Mi padre, ese si es un terrón de azúcar, para él lo más importante en este mundo somos sus hijas, es un luchador incansable, inteligente como nadie y amante del saber y el progreso; por cierto, se me olvidaba, tengo una hermana más pequeña que a veces se convierte en mi dolor de cabeza, ella tiene un temple incomparable y una madurez envidiable, lo cual la hace digna de mi admiración, también tengo un hermano mayor (la última vez que hablé con él lo dejé viviendo en Japón).

El baile es mi pasión y mi mayor frustración, ya que no pude seguir estudiándolo y convertirme en una bailarina profesional como siempre soñé. Según mi padre “eso no deja en este país”, entonces me olvidé del baile y me incliné por diseñar y construir, de esta forma puedo explotar mi lado creativo y vivir de ello, asi que por eso estudio Ingeniería Civil.

Mis amigos dicen que me falta un tornillo y es cierto, creo que para vivir en este mundo hay que estar un poco loco.

Nunca falta una sonrisa sobre mi rostro a excepción de esos momentos en los cuales es imposible parar una lagrima o fijar una cara arrugada. Veo la vida de muchos colores todos con tonos cítricos y brillantes (me encantan esos colores).

No creo en religiones, me parecen otra forma estúpida de dividir al mundo y de sugestión a gran escala. Pero si creo en un ser todo poderoso al que decidí llamarle CHITO (para la mayoría Dios) mi amigo incondicional, el único con acceso permanente en mi vida. Es como un gran consejero y el mejor compañero que pudiera tener, como en toda relación a veces tenemos nuestros pleitos, pero siempre terminamos en una fantástica reconciliación.

Me encanta el helado de ron pasa, los muñequitos que no sean de pelea, el color rosado (dice la gente que me queda bien) y el mamey (es el color más alegre y hermoso que existe), las películas basadas en hechos de la vida real y no leo ni de relajo un libro que no tenga un título llamativo o una portada interesante. Aunque le duela a mi ex-profesora de Lengua Española I, que dice que eso es cosa de niños, lo que ella no sabe es que los niños son los seres humanos más felices sobre la tierra (su inocencia les permite eso).

Mis sueños llegan hasta el cielo y mis deseos de triunfar también, aunque tengo los pies muy bien puestos sobre la tierra.

En mi vida me he encontrado con personas indeseables que me han hecho sentir mal en muchas ocasiones, pero también han existido esas que me han ayudado a levantarme y son esas las que permanecen ahí aún.

Mis logros son muchos y mi fracaso aún más, pero eso no ha sido motivo para dejar de luchar por lo que quiero, tengo mi vista puesta en el escalón más alto y hasta allá llegaré.

Desde hace ya un tipo mis palabras las pronuncia un lápiz y mi mejor amigo es una hoja, que no me juzga y me escucha. Descubrí la magia de plasmar los pensamientos y cada día me enamoro más de esto que le llaman “escribir”

He aprendido a vivir cada día como se me presente, y espero que ese método me funcione para vivir muchos años más.


Att:
Lau.


jueves, 25 de junio de 2009

360º

En solo tres meses todo mi mundo se puso de cabeza, mi vida tomo otro rumbo y sentí que mis sueños se hacían cada vez más y más inalcanzables, las metas huían de mí y aquello que alguna vez conocí como perseverancia y ganas de triunfar ya no existían en mi interior.

El 4 de noviembre del 2004 al poner los pies en la universidad por primera vez el corazón se me acelero, y mis ojos no hallaban un punto fijo hacia dónde mirar; apresure el paso, mientras que mi inseguridad me hizo pensar que todos los que se encontraban a mi alrededor sólo se concentraban en verme, en criticar lo que llevaba puesto y murmurarles a los compañeros del lado “esa es nueva”.

A paso de corre caminos llegue al edificio donde tomaría la primera clase, subí las escaleras (esta vez de manera más segura) miraba los letreros guías para no perderme. Al fin encontré el aula. Ahí empezó mi tormento.

La primera clase fue la de matemáticas, mi materia favorita durante los años de colegio y en la que pensé que sacaría las mejores calificaciones todos los trimestres, ya que aparte de que me gustaba soy buena resolviendo cualquier problema matemático, pero esa destreza la vi alejarse en el mismo instante en que el profesor empezó a dar la clase.

El profesor era uno de esos que parecían una carretilla explicando, mientras yo estaba entendiendo el primer ejercicio ya él estaba terminando la clase. Pero ese no fue el único causante de mi estrés y constante dolor de cabeza, también tenía dos profesoras que parecían media peleadas con la vida, una era mi profesora de Lengua Española I, esta se la pasaba hablándonos con palabras raras como si quisiera que no la entendieran y la otra de Ser Humano y Sociedad que explicaba la clase como tres veces durante dos horas y aun así no se entendía lo que decía.

Durante las últimas cuatro semanas del trimestre me levantaba pidiéndole a Dios que el trimestre finalizara, ya no aguantaba la presión, era demasiado para mí. Acostumbrada a obtener excelentes calificaciones en el colegio y amante de las matemáticas y ahora ver el trabajo que me daba comprender tareas que me mandaba la profesora de Lengua Española y no comprender más del 60% de lo que explicaba el profesor de matemáticas en dos horas, me parecía insólito.

Al fin o por desgracia llegó la novena semana, una semana definitiva en la que tenía que decidir si retiraba o no Matemáticas, pues ya me estaba yendo mucho mejor. Consulte con el profesor de la materia y me dijo que iba bien (gran sorpresa que me lleve) que con empeño pasaría el examen y la materia en “B”.

Una semana pasó y llegó el momento definitivo, el examen final. En el momento en que el examen fue puesto en mis manos sentí que todo se había borrado de mi cabeza y no fue sólo un sentimiento fue una realidad, por más que leía y leía el examen no recordaba nada, en ese momento pensé que debí haber retirado esa materia, que no daba para ser ingeniera, pues si esto era Matemática I como sería la II y todas las que seguían.

En el momento en que me sentí más desesperada y hasta con deseos de llorar el profesor se pone frente a mí y me pregunta ¿quiere una “C”? por un momento lo dudé, una “C” me parecía una mediocridad comparado con las notas que había obtenido antes, pero la tenía que aceptar, era preferible una “C” y no una “F” en mis calificaciones, estaba segura de no poder pasar ese examen.

Al finalizar el trimestre ya me sentía bien, por fin había terminado mi pesadilla.
Mis calificaciones no fueron todas como esperaba, pero al menos ya podía respirar.

De eso hacen ya varios años y aun no dejo de pensar en el giro de 360º que dio mi vida, en lo duro que fue empezar a volar con mis propias alas y bajo mis propias reglas para alcanzar mis metas.


martes, 23 de junio de 2009

Y to’ estos Carritos?!!!!!!!!!

Es increíble el aumento de vehículos en las calles de Santo Domingo, lo cual ha favorecido al aumento de los tapones y a la duración de los mismos.
Fue precisamente en uno de esos tapones que pude observar la gran cantidad de “carritos” que se han apoderado de nuestras calles, al parecer son la última moda en vehículos de motor, les han ganado a las jeepetas y a los vehículos de lujo (y eso es mucho decir), se encuentran en cada esquina.

Para aquellos que aún están perdidos y no saben de qué les hablo estos son algunos: Toyota Starlet, Toyota Duet, Daihatsu Sirion, Daihatsu Charade, Kia Picanto, Chevrolete Spark, entre otros. Lo mejor del caso es que hay para todos los gustos, ya que tanto los colores como los estilos son muy variados; por ejemplo, el Toyota Glanza, este es para aquellos con un estilo más racing.

Pero la gran aceptación de los “carritos” era de esperarse ya que sus características los venden por si solos, son de bajo consumo, poseen algunas (si algunas no todas, tampoco voy a exagerar) de las comodidades de un carro moderno y a mi pensar lo más importante de todas el PRECIO. Este es increíble, debido a que se encuentran desde RD$180,000.00 hasta RD$300,000.00 (depende de la marca y modelo). Factor que influye en la compra masiva de los mismos, pues la verdad es que nadie quiere andar a pie, pero no todo el mundo gana como los funcionarios para comprarse un vehículo último modelo.

La verdad es que es muy duro tener que salir para el trabajo, la “uni,” wherever una hora antes para poder llegar a tiempo, despedirte del coro temprano porque la Onza pasa hasta las 10:00 p.m., visitar a la novia nada más los fines de semana porque la cosa no ta’ pa’ pagar taxi todos los días, llegar a todas partes con un aspecto de que tienes todo el día pasando trabajo en la calle a pesar de que te acabas de bañar y pobre de nosotras las mujeres que luego de un “salonazo” nos cae tremendo aguacero encima, pues como es de costumbre en nuestro bello y peculiar país el cielo tira agua cuando se le antoja.

Realmente andar “montao” es LO MEJOR, no importa en qué siempre y cuando el automóvil posea cuatro gomas, no se apague hasta que llegue a su destino y no se ahogue cuando llueva.