De pronto se apodera de mi una idea, un pensamiento que no me deja dormir y me motiva cada segundo a cuestionar más cosas, a indagar y el cansancio no existe, el mundo a mi alrededor sigue su curso pero mi cabeza tiene bien claro su objetivo, impidiendo que ciertas distracciones y pensamientos negativos detengan mis pazos en este nuevo camino. Con cada nuevo descubrimiento una sonrisa se apodera de mi rostro y la palabra IMPOSIBLE no existe, descubro la influencia de mi ser sobre mi entorno, el control sobre mi realidad y el poder de la palabra NO.
Hoy me permito fluir y agradezco las lecciones de esta vida, la paciencia de Dios para conmigo y las piedras en mi camino, las personas a mi alrededor que me inspiran cada día y la inocencia que aún me queda. Me enfrento a mis miedos y adquiero nuevos anticuerpos para hacerle frente al chantaje de algunos seres.
A la mierda todo aquello que intoxica mi esencia.
Bajo esta costra de hueso y piel, que es mi cabeza, hay una constancia de angustias, no como un punto moral, como los razonamientos de una naturaleza imbécilmente puntillosa, o habitada por un germen de inquietudes dirigidas a su altura, sino como una decantación en el interior, como la desposesión de mi sustancia vital, como la pérdida física y esencial. Antonin Artaud, Le Pèse-Nerfs, 1927
martes, 23 de mayo de 2017
viernes, 19 de mayo de 2017
Tengo
más miedos que sueños, algunos tan comunes como el arroz blanco a medio día en
la casa de cualquier dominicano. Perderme es uno de ellos, serle infiel a mis
sentimientos y creencias, mirarme un día en el espejo y no encontrar mi
reflejo, si no la proyección de un ser vivo moldeado y arrastrado por sus
circunstancias como consecuencia de otro gran temor NO CUMPLIR CON LAS EXPECTATIVAS
DE LOS SERES A MI ALREDEDOR, me asusta horrible.
Las personas
nos observan y ya sean estas de interacción constante o no con nuestro mundo, conceden
atributos a nuestro ser y esperan reacciones con base en eso que ellos creen sobre
nosotros. Consientes de tan odiosa realidad jugamos a tú crees y yo te hago
creer y nos envolvemos en un circulo vicioso. Vivimos en un mundo donde llorar en medio de la calle te hace ver como una persona
desequilibrada, elegir felicidad sobre seguridad te genera una etiqueta
inmediata de desubicado, gritar de dolor sin haber un muerto de por medio te
hace quedar como un dramático, entre otras tantas.
Vuelvo
al punto de mi entrada anterior, aquí to’ el mundo libra su propia batalla.
Que
diferente sería el mundo si nos preocupáramos más por conocer a las personas de
verdad verdad y tuviéramos los ovarios y los cojones pa’ soportar
la vida real.
Hoy un amigo que bien conoce mis defectos y algunas de mis virtudes me vio como alma que lleva el diablo en un lugar público, a pesar de mi desplante por estar ensimismada en mis problemas del corazón, y en lugar de quedarse donde estaba y hacer como que no vio nada o juzgar mi accionar, corrió hacia mi encuentro y me abrazó. Mi inmadurez no me permitió apreciar el valor de aquel abrazo en ese momento, pero mejor tarde que nunca. Gracias mi Gsus por enseñarme el significado de la palabra amistad.
jueves, 18 de mayo de 2017
Escucho a diario palabras tales como IMBÉCIL,
ANORMAL, ANIMAL, ESTÚPIDO, CHOPO, BIPOLAR, LOC@, MAMAGUEVO, esta ultima se ha convertido en mi insulto favorito desde hace dos años, en esos momentos en los que olvido lo que expongo a continuación. Utilizamos estas palabras como calificativos de seres que asumimos inferiores a nosotros, tanto de
manera circunstancial como absoluta respecto a un individuo o gremio.
Me
pregunto bajo que argumento y que percepción sobre nosotros mismos tenemos para sentirnos con el derecho de referirnos a otro ser humano con tan
hirientes palabras. Nos
creemos superiores a otros seres de manera constante, detrás del volante de
nuestros vehículos o sentados en el sofá de nuestras salas observando algo en
el televisor y bajo el efecto de ese sentimiento de superioridad somos capaces
de verbalizar los más absurdos pensamientos.
Olvidamos
la realidad, cada ser vivo sobre esta tierra libera una batalla cada día de su
vida. Somos resultado de acciones que nos precedieron, poseedores de algunas cosas
que no pedimos. Aquí cada quien hace su mejor esfuerzo, mas nos olvidamos
constantemente de todo esto y nos faltamos el respeto una y otra vez con
insultos y gestos.
Algunos
seres han hecho muy bien su tarea y han logrado calmar sus demonios, equilibrar
sus ingresos y egreso, darle el correcto lugar a cada cosa en sus vidas,
esos seres tienen mi respeto y admiración, otros aún seguimos repitiendo errores
para tener clara la lección, nos hemos encariñado un poco con nuestros demonios y aún no sabemos si de verdad eso de ponernos en primer lugar es la clave de todo
o un gesto egoísta, nos cuesta elegir entre realizar nuestros sueños o hacer
realidad los sueños de seres que hemos aprendido amar en el transcurrir de
nuestras vidas.
La
próxima vez que pase por tu cabeza un pensamiento de crítica no constructiva,
una palabra que pueda ofender, detente un segundo y recuerda que al igual que tú
él lucha su propia batalla día tras día.
Eso si, si se trata de Diandino yo soy la primera en insultar hasta su madre MAMAGUEVASO.
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