miércoles, 22 de junio de 2011

I want to believe in the power of smiles, hugs, a kind word, truth, justice, peace, dreams, the imagination, mankind, and making angels in the snow.
Extraido del texto "My Resignation" 
blog  nelson-nunez.tumblr.com


Mi más acertada locura


Hace tres años asumí el reto de mejorar mi estilo de vida. Empecé a comer saludable y hacer yoga. Fue increíble el cambio en mí, física y emocionalmente. Ya que andaba de tan buen humor tome la decisión de desempolvar una lista de metas que había hecho años atrás y empezar hacer realidad aquellos sueños y convertirlos en parte de mi historia. Uno de aquellos era bucear, y por ahí empecé, pero había un fallo, como iba a bucear si ni siquiera sabía nadar. Como dicen por ahí “ME PUSE PA’ ESO”.

En mis clases de inglés había una joven que siempre andaba con el pelo mojado, como si viviera todo el día disfrutando de una deliciosa ducha, me atreví un día a preguntarle por qué siempre traía su pelo así y ella me respondió –es que nado todos los días- en ese momento pensé –esto me lo mando Dios-. Ella me conto que entrenaba a las 6 de la mañana yo con una sonrisa en los labios y el corazón saltando de la emoción le dije -wao que "cool" yo quiero-, Ella me miró con cara de asombro, nunca nadie a quien le contara su experiencia se había encontrado interesante o divertida la idea de levantarse a las a las 5:30 de la mañana para irse a meter en una piscina fría y oscura.

Me emocione y llame al entrenador, quede encantada con el tono y la amabilidad de aquel ser y al otro día ya estaba en mi primera clase, loca por tirarme al agua, pero Oh mi Dios tan pronto vi la piscina entre en shock y me negué a tirarme, solo mido 5' y pensaba -Laura si te tiras mueres-. Pues aquel ser tan amable de pronto se transformó y empezó como loco a gritarme y a decirme cosas que nunca había escuchado en boca de nadie, se acercó a mí y sin darme tiempo a tan siquiera respirar me tiro al agua. ¡Santa sorpresa! ¿La piscina solo tenía 4’ de profundidad -como rayos me iba a ahogar? -. Me pase dos semanas empujándome de pared a pared y haciendo burbujitas, ya estaba harta yo quería nadar y al fin cuando gracias a Dios hacia las burbujitas bien di mis primeros pasitos de pececito. Me sentí realizada.

Según yo ya no hacía falta nada más para empezar a bucear jajajjajajajjaaja que ilusa. ¿Mi loco entrenador me salta un día con que tenía que nadar los 25 metros de la piscina sin parar yo le dije -Qué? - Y a eso le agregó –abre la boca debajo del agua-  yo solo pensé –este tipo ‘ta loco me quiere matar-, el insistió y yo con tono fuerte pero lleno de miedo le respondí – si tú me quieres matar dame un tiro, es menos doloroso- pero al final de cuentas él tenía razón. Con el alma en la boca lo logre, y cada día avanzaba un poco más, semanas más tarde tenia puesta la vista en la piscina de 50 metros.

Pase a la piscina de 50 metros y me sentía como una nena que paso de kínder a pre-escolar. Pero esta vez salió a flote una cualidad mía que a veces amo y otro odio, mi impulsividad. Me tiré sin pensar al agua –oh sorpresa- esta piscina tenía 6’ de profundidad, así que no encontraba la manera de no tragar agua, como loca empecé a gritar -AUXILIO- y David con su calma inherente me dice –llega al fondo y rebota- nuevamente pensé que estaba loco, pero una vez más mi entrenador tenía razón.

Me emocione tanto que me propuse correr, y decidí hacerlo, aunque con solo algunos metros sentía el corazón salirse de mi pecho, tal azaña ahora requería que me levantara a las 5 de la mañana y no me importo, ya la confianza que sentía dentro de mí era suficiente impulso para levantarme cada mañana. Modifiqué por completo mis horarios, aprendí a dormirme temprano a cenar a las 6 de la tarde (como en el campo), pero valió el sacrificio. Ya tengo dos años despertando sin ver el sol y paso las mejores dos horas de mi día entre la pista y la piscina, acompañada de mis pensamientos, el sonido de mi respiración y unos cuantos locos como yo que me retan cada día. Sigue en pie el buceo, pero mientras mi nueva meta es montar 90 kilómetros en bicicleta y estoy segura de que algún día (no muy lejano) tendré la oportunidad de relatarles esa historia.


Todos los días escucho a algún amigo o conocido decirme que estoy loca. Y si hacer lo que amo, lo que me impulsa a ser cada día mejor persona, lo que me convence cada vez más de que cuando se quiere se puede, es estar loca, entonces si estoy loca y espero nunca curarme de esta enfermedad.


martes, 21 de junio de 2011

#chipeo 1

Una bofetada a mi orgullo fueron las palabras pronunciadas por un extraño “el que mucho abarca poco aprieta”, cuantas veces escuché decir esto, pero, nunca le di importancia hasta hace unos días.

Uno de mis locos profesores decidió que el fin de semana seria dedicado solo a su materia, así que dejo “más trabajo que de costumbre” entre estos la investigación y la realización de una exposición. Dicho trabajo fue asignado por grupos de 9 personas, pero al ver (según yo) el poco interés de mis compañeros y creyendo saber su actitud ante estas circunstancias decidí hacerlo todo sola – QUE ERROR-. Me creí la mujer maravilla que podía cumplir con mis compromisos cotidianos, divertirme un poco y hacer tremendo trabajo todo eso en 48 horas. Al principio todo bien, pero según se acercaba el momento de la entrega aumentaba mi estrés y aun peor me negaba a decir AUXILIO- QUE IDIOTA-.

Sorpresa me lleve cuando uno de mis compañeros me ofrece su ayuda y me reclama haberme tomado toda la responsabilidad. Yo de orgullosa dije NO, pero unas horas más tardes me tuve que tragar mi orgullo y pedir ayuda, lamentablemente ya cada quien tenía asuntos que hacer.
Al final quede decepcionada con mi trabajo, no fue digno de lo que sé que soy capaz de hacer, le quede mal a mis compañeros y sus notas se vieron afectadas por mi terquedad.

Lo peor de todo es que eso solo fue un llamado de atención a mi subconsciente. Últimamente mi vida esta de cabeza y no logro hacer nada bien como solía ser, pero me negaba a ver tal realidad, solo me exigía más, mas, mas.   Perdí el enfoque en lo que realmente es importante en este momento y simplemente me he involucrado en más de un proyecto a la vez –FATAL-.

Gracias a Dios un casi desconocido se atrevió a decirme esto en mi cara y he empezado a reestructurar mi tiempo y a dejar ir cosas que amo, pero no es el momento.


#chipeo

He decidido hacer unas entradas especiales, donde les contare un poco de esas cosas que a veces parecen ser insignificantes, pero terminan dándome una gran lección. 

Metidas de patas que se convierten en un aporte a mi sabiduría.

No les pondré un título en especial, solo las etiquetare con el nombre de #chipeo+ No. Pues así digo cada vez que cometo un error del cual más tarde me puedo reír y reflexionar ;).

Espero que les guste
Carpe Diem


lunes, 20 de junio de 2011

Así empezó 20/06/2011

Hoy amanecí enamorada y no se de quien, decidida hacer en 6 horas lo que no pude hacer en 2 semanas, sin remordimiento de conciencia por un fin de semana mal aprovechado pero seductor, BFL (barajando full) sin el peso del estrés sobre mi espalda, más feliz sin ninguna razón en específico, más loca que de costumbre, más decidida que nunca a no dejarme vencer por la cotidianidad, a eliminar de mi vocabulario la palabra frustración, simplemente a VIVIR.

¡Lindo día!
Carpe diem


I won't back down 'cause life's already bit me...
I can't hide what I've done, scars remind me just how far that I've come/Sahkira


jueves, 16 de junio de 2011

Dos amantes

Ella solo busca sentirse deseada esta noche, él la desea desde hace tiempo, ella crea el espacio y el momento perfecto, él no puede resistirse al llamado de su cuerpo.

Ella piensa como robarle un beso, él pronuncia con reserva un frágil “no puedo”-Drama absurdo-.
Dos amantes jugando a ser amigos, cuando el deseo del uno por el otro es casi insoportable.

Ella se olvida de todo por un momento, el mantiene una disputa entre sus promesas y sus deseos, ella se limita a guardar silencio, él se deja llevar por el grito de deseo de su cuerpo, ella se guarda su orgullo, él se guarda su pudor, y la pasión hace acto de presencia entre ellos dos. Ya no más represión.

Él encuentra el perfecto refugio para sus manos, ella al fin puede sentir esos labios. Él recuerda que su deseo es prohibido, ella logró su objetivo

lunes, 13 de junio de 2011

...

Su particular esencia atrajo mi atención, pero fue su cuerpo quien desato en mí la más profunda curiosidad y la más absurda angustia. Oh curioso ser que no podías conformarte con apreciar tal perfección hecha hombre.
Una mirada distinta   a la de siempre, un comentario fuera de contexto y la sensación de atracción entre nuestros cuerpos, fueron más que suficiente para olvidar las represiones que me obligaban a callar mis verdaderos y ocultos deseos.
El perfecto tono de su voz, sus cálidos labios rosando mi cuello y el tierno toque de sus manos en lugares que alguna vez me parecieron insignificantes, fue suficiente para desnudar más que mi alma…

Sensación extraña aquella noche, una lucha desigual entre los deseos de la carne y la razón.  Lujuria inherente capaz de bloquear cualquier sentimiento de arrepentimiento y culpable de engendrar una irracional ambición.

El tiempo pasó y mi enferma ansiedad anulo la magia de nuestros clandestinos encuentros, cesó mi angustia, pero la curiosidad de mi cuerpo aún no cesa.

sábado, 11 de junio de 2011



Cuida tus pensamientos…
… porque se volverán palabras

Cuida tus palabras…
… porque se volverán actos

Cuida tus actos…
… porque se harán costumbre

Cuida tus costumbres…
… porque forjarán tu carácter

Cuida tu carácter…
… porque formará tu destino

Y tu destino será tu vida.

Mahatma Gandhi


viernes, 10 de junio de 2011

"Nada como retornar a un lugar que no ha cambiado, para darte cuenta de cómo has cambiado tú mismo" /Nelson Mandela
Nada aprende mejor el hombre que lo que aprende por si mismo, lo que le exige un esfuerzo personal de búsqueda y asimilación / Autor desconocido 

martes, 7 de junio de 2011

La libertad no es un don sino una conquista / Ignacio Larrañaga
No hay peor prisión ni más dura esclavitud que una mente ocupada por sus propias obsesiones/ Ignacio Larrañaga