lunes, 7 de junio de 2010

Esa noche

Solo una mirada bastó para llamar mi atención, con tan solo una caricia debilitaste mis sentidos y un beso aniquilo mi razón. Una razón suplantada por el deseo de lo prohibido, apoyada por un cuerpo abandonado a merced de la pasión. 

¿Qué más era necesario para ceder ante la tentación?????-solo las palabras perfectas pronunciadas por tus labios…esos labios…

Una locura momentánea nos envolvió en un instante de total exaltación y desato la lujuria entre tú y yo. Pero solo eso fue, solo un instante inolvidable capaz de anular el más grande dolor que invadía mi corazón.

Y ahora aquí estoy yo con solo el recuerdo de esa noche y mi gran dolor, que solo ceso con la euforia del momento; como una droga que anestesia mis sentidos, una droga que causa el placer del olvido y que me hace desear más.


1 comentario:

Jesús Veloz   dijo...

El comentario ideal?..UUUFFFFFF!!! asi no mas.