Anoche me dirigía con mi novio hacia Mc Donalds de los próceres
una esquina antes empezamos a oír una música a todo volumen que hacía que
vibrara hasta el carro. Por un momento pensé que solo se trataba de uno de esos
conductores ruidosos que les encanta conducir con la música lo más
ensordecedora posible, pero que sorpresa nos llevamos cuando nos topamos con la
fuente del desagradable sonido. Se trataba de un vehículo lleno hasta el techo
de bocinas, estacionado nada más y nada menos que en el recién inaugurado
zoológico temático construido por nuestro sindico Roberto Salcedo.
El espectáculo era increíble, un auto que parecía una discoteca
ambulante fuente de una música que se escuchaba desde la John F. Kennedy hasta
la Euclides Morillo y un gran número de personas a su alrededor tomando
alcohol. No tengo problema con nada de eso, cada quien es amo y señor de su
propia vida y puede hacer lo que quiera con ella. Pero por Dios ese no era el
lugar.
El asunto no se queda ahí, todos los que íbamos llegando a Mc
Donalds nos quedábamos horrorizados al ver tal espectáculo en frente a un lugar
donde asisten niños con sus padres, así que la opinión general era que la
policía debía de detenerlo. ¡Oh!!! sorpresa cuando pasa una patrulla y solo se
detuvo a admirar el paisaje duro unos pocos segundos y siguió su camino como si
nada.
Todo esto se suma al disgusto colectivo ante la construcción de
esta obra, que para muchos de nosotros no fue más que un gasto innecesario del
dinero de nuestro pueblo y ahora una perturbación para los vecinos y
transeúntes del área.
Bravo Alcalde se ha unido al grupo de disparatados que dirigen
nuestra nación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario