Tal vez no eres tú quien ha cambiado, tal vez soy yo, tal
vez somos ambos y es, por tanto, que seguir buscando aquellos seres que fueron
capaces de reconocerse tan solo en una mirada resulta ser una tarea absurda.
Tal vez es hora de admitir nuestras vendas y aceptar que
desde hace tiempo no somos capaces de reconocernos uno al otro y recurrimos a
los recuerdos, adjudicándonos atributos que ya no forman parte de lo que somos
o no tienen la misma relevancia en nosotros, generando así decepciones
constantes.
Tal vez se trata de volver a mirarnos sin expectativas de un
reencuentro, más bien con la única meta de conocer lo nuevo que existe en cada
ser.

No hay comentarios:
Publicar un comentario